miércoles, 27 de agosto de 2008


CARTAS A QUIEN PRETENDE ENSEÑARPAULO FRAIREASPECTOS IMPORTANTES


Después de leer el libro “Cartas a quien pretende enseñar” de Paulo Freire, puedo decir que uno de los aspectos que el autor quiere rescatar es el papel del docente en la educación actual, el prefacio del libro hace referencia a que la educación del siglo XXI relega a los maestros con los avances tecnológicos que se presentan, desvalorizando su labor y su profesión.[i] Esta labor docente debe ser evaluada y retroalimentada, y esta evaluación y retroalimentación debe hacerse en la práctica, para que la educación sea la base del desarrollo social, ya que esta debe ser integra, rigurosa y exigente, y sobre todo democrática. Para mi esta educación democrática que pretende Freire se puede enmarcar en las siguientes palabras: “..., la de castrar el cuerpo consciente y hablante de mujeres y de hombres prohibiéndoseles leer y escribir, con lo que se limitan en la capacidad de, leyendo el mundo, escribir sobre su lectura, y hacerlo repensar su propia lectura.”[ii]Sin embargo es necesario que la labor docente este enmarcada con ciertas características, que permitan el objetivo de la misma; estas características son: seriedad, preparación científica, preparación física, emocional y afectiva, igualmente un gusto especial de querer bien, capacidad forjada, inventada, bien cuidada de amar, razón critica y valentía para luchar en pro de esta labor, es decir manteniendo su posición política y posición de docente. Es decir “Maestra, sí; tía, no”.Por otra parte el libro aporta aspectos de suma importancia en la labor docente, en las diez cartas. Aspectos que permiten que la persona que pretende ser docente o lo sea, debe tener en cuenta y reflexionar sobre ellos, porque la labor del docente no solo consiste en formar, sino que también es necesario que viva en permanente aprendizaje. Por lo tanto estas diez cartas pueden ser vistas co}o pautas para la formación de&docentes progresistas enfocados en una educación(democrática para la formación de$ciudadanos íntegros.Teniendo en cuenta estos aspectos relevantes del libro puedo decir que Paulo Freire maneja un modelo de pedagogía socialista, el cual propone el desarrollo del individuo de la mano con el desarrollo de la sociedad, el cual se da de la interrelación de trcbajo productivo y la educación.[iii][i] Cartas a quien pretende enseñar. Freire, Paulo. Pág. 7[ii] Cartas a quien pretende enseñar. Freire, Paulo. Pág. 9[iii] Hacia una pedagogía del conocimiento, pág. 171
Andrea Bazurdo cardona.
Prof. En Lenguas Extranjeras y Negocios Internacionales

LA INVESTIGACION EN LA EDUCACIONTODO DOCENTE ES UN DOCENTE INVESTIGADOR


Tomando como referente los capítulos tres, cuatro y cinco del libro “Investigación Educativa y Pedagógica” de Rafael Flórez O. y Alonso Tobon R., se puede establecer que lo más importante para empezar una investigación en el ámbito educativo es identificar un tema de interés, este tema es detectado en la cotidianidad del quehacer docente, el cual debe estar presto a los acontecimientos que suceden a su alrededor. La observación que el docente investigador haga de su entorno, es lo que Alonso Tobón llama “la Fase de exploración”[i], en la cual se establece el “área temática” y el “objeto de investigación”. En esta fase de exploración se debe tener en cuenta que el docente se debe cuestionar los hechos que se presentan comúnmente, ya que la pregunta es la clave para el inicio de una investigación y bien claro lo sustenta Flórez al decir: “…la experiencia privilegiada para aprender es preguntar, la puerta del saber es la pregunta; todo nuevo conocimiento, todo nuevo aprendizaje debe ser respuesta a alguna pregunta, a algún problema.”(1997).[ii]Igualmente Tobón, nos invita a identificar nuestro objeto de investigación teniendo en cuenta las características del mismo, y hace la siguiente clasificación; estos pueden ser una situación, un acontecimiento, un grupo, una estructura o un proceso. Al tener identificado el objeto de estudio se elige una técnica de investigación para esta primera fase, estas técnicas facilitan instrumentos para la recolección de datos, por lo tanto se debe tener delimitado el campo de estudio.Las técnicas con las que cuenta la fase de exploración, según Tobón son la observación, la entrevista, la recopilación de documentos y las representaciones graficas. Con la observación, “…, el investigador conoce el objeto de investigación estudiándolo en su curso normal.”[iii], según lo señala Tobón, manteniendo criterios ya establecidos. En este punto el investigador debe responder las siguientes preguntas ¿Observar qué?, ¿Sobre qué? Y ¿Cómo?, se puede realizar una observación formalizada, no formalizada, participante o simple, según los parámetros establecidos por el investigador o el grupo de investigadores. La entrevista es un complemento de la observación, “Mediante la entrevista se obtiene información que no conseguimos con la observación, por lo tanto es complementaria.”[iv] La entrevista puede ser informal, focalizada o por pautas, se recomienda que haya un ambiente adecuado, pocas preguntas, flexibilidad, pocos comentarios e intervenciones, libertad de expresión para el entrevistado y un buen entrenamiento para recoger el texto escrito.Igualmente, dentro de la fase de exploración, se realiza la formulación del problema, la cual viene sucedida de la identificación y delimitación del objeto de investigación. En la formulación o planteamiento del problema dice Tobón: “… lo esencial es expresar sólo lo que se está seguro de conocer. “[v] Permitiendo que la formulación de la pregunta sea aun más fácil, ya que se pueden conocer relaciones de las variabas del objeto de investigación y una comprobación empírica de esta. Las preguntas deben contar con ciertas características para que puedan llegar a ser preguntas adecuadas en el planteamiento del problema, estas características son: claridad, factibilidad y pertinencia.[vi]Después de la formulación del problema se requiere formular los objetivos y la justificación de la investigación, para tener claro a donde se quiere llegar y porque es importante hacer la investigación.Puedo decir que el triangulo STV de la investigación propuesto por Flórez y Tobón, hacen ver el proceso de investigación mucho más fácil de llevar a cabo, por que como lo argumenta Tobón en el capítulo tres, “El triangulo de la investigación opera entre el sentido común y el rigor científico.”[vii], es decir que el docente investigador tiene a su alcance un sin número de objetos de investigación, solo debe tratar de encontrar un interés de peso que lo lleve a iniciar el proceso, pero debe tener muy claro que este proceso debe ir acompañado de apoyo teórico que le permita validar su investigación.De igual manera las pautas descritas para la primera parte del proceso de investigación educativa, me parecen muy claras y pertinentes, lo cual nos debe motivar a dar inicio al proceso, dejando a un lado, los paradigmas y miedos que poseemos.[i] Tobón Restrepo Alonso. Investigación Educativa y Pedagógica. Capitulo Tres. Pág. 31. Esta fase de exploración corresponde a la primera fase del Triangulo STV, la segunda fase corresponde ala teorización y la tercera fase es la validación, que corresponde a la propuesta desarrollada por Rafael Flórez y Alonso Tobón en su libro.[ii] Flórez Rafael, Tobón Alonso. Investigación Educativa y Pedagógica. Capitulo Cuatro. Pág. 39.[iii] Flórez Rafael, Tobón Alonso. Investigación Educativa y Pedagógica. Capitulo Cuatro. Pág. 50[iv] Flórez Rafael, Tobón Alonso. Investigación Educativa y Pedagógica. Capitulo Cuatro. Pág. 53[v] Flórez Rafael, Tobón Alonso. Investigación Educativa y Pedagógica. Capitulo Cinco. Pág. 60.[vi] La claridad “se refiere a la precisión y concisión al formular la pregunta”, la factibilidad “se refiere al carácter realista del trabajo que la pregunta deja entrever y a los datos que hay que obtener” y la pertinencia “se refiere a los objetivos explicativos, normativos o de predicción de que depende la pregunta inicial.”, según Tobón. Capitulo Cinco. Págs. 62,63 y 64.[vii] Flórez Rafael, Tobón Alonso. Investigación Educativa y Pedagógica. Capitulo Tres. Pág. 29.